¿QUÉ ES EL BULLING?
Esta palabra viene del inglés y significa “maltrato e intimidación entre iguales”. Se caracteriza por una situación de acoso y humillación permanente a personas a quienes se consideran inferiores o diferentes por alguna razón. El gordito, el niño que usa anteojos, aquel cuya autoestima es frágil son los más propensos a terminar siendo las víctimas.
Generalmente el agresor es un niño que no logra ponerse en el lugar del otro y que, por lo tanto, no logra reconocer y aceptar que sus acciones repercuten y dañan. Es más, puede llegar a creer que la víctima es culpable y se lo merece.
Esta situación es cada vez más frecuente entre niños y adolescentes. Es así que un niño, acosado por otro o por un grupo de sus compañeros, puede llegar a vivir un verdadero infierno.
Muchas veces estos niños se niegan a ir al colegio o desarrollan síntomas físicos como náuseas y ansiedad, insomnio, frente a la situación de tener que enfrentarse día a día con humillaciones y maltratos. También es frecuente que se depriman y esto muchas veces sucede en las mismas narices de los maestros. Además la víctima no logra reunir el valor suficiente como para pedir ayuda y cuando lo hace algunos maestros prefieren hacerse los de la vista gorda pues consideran que es un tema de chicos.
Con esta actitud, la víctima queda absolutamente desprotegida. El principio que señala que la autoridad debe proteger al menos fuerte se rompe, creándose para la víctima una sensación de inseguridad creciente y para el agresor una sensación de confirmación de su poder. Se dan casos donde no solo los compañeros sino también los maestros sienten temor del agresor.
Si sospecha que su hijo atraviesa por una situación de bulling, lo primero es escucharlo con atención, ayudarlo a contar su historia. No minimice la situación haciendo comentarios como ¿por qué te dejas? Esto solo hará que se sienta menos capaz de resolver el problema.
La idea es transmitir apoyo y seguridad. Luego, será necesario solicitar ayuda en el colegio, exponer la situación y exigir que se intervenga al respecto. En cuanto al niño afectado por el bulling, lo más importante será ayudarlo a potenciar su autoestima y capacidades.
De otro lado, el agresor también necesita ayuda pues el bulling puede convertirse en la antesala de situaciones aún más violentas o delincuenciales. Sin embargo, se trata de niños inseguros que se ocultan bajo una actitud abusiva, como una forma de tener control y adquirir seguridad.
Otro punto importante son los espectadores, es decir, los otros niños que se llegan a creer que el agresor es poderoso, que es mejor no meterse con él, total, la víctima es fea, gorda, diferente, es decir, se lo merece. Los padres pueden ayudar enseñando a sus hijos a aceptar a las personas diferentes y acostumbrarlos a ver más allá de las apariencias.
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